“Paradoja: la restricción constitucional gana la batalla cultural, pero debilita a la derecha”

La economía se hunde y la sanidad vuelve a desbordarse, pero la política española se regala hoy otra sesión de fuegos de artificio. La moción de censura es una operación propagandística. Vox intenta aprovechar la debilidad de un PP afectado por los sumarios judiciales y por la inconsistencia de Casado, un líder que podría haber brillado en una época de bienestar, pero que no parece ser consciente de los gravísimos problemas de España. En un momento tan dramático, Casado ha mantenido una tremenda hostilidad hacia el Ejecutivo. Podía haber ofrecido ayuda, no para favorecer al minoritario Gobierno de Sánchez, pero sí para ser útil a la sociedad española, que lo está pasando muy mal. Abanderando la negación, Casado queda inevitablemente desbordado por Abascal y compañía, portadores genuinos de hostilidad.

Casado tiene una excusa: es el Gobierno quien debe acercarse a la oposición para favorecer un espacio de diálogo. En este punto Casado y Sánchez se han acusado mutuamente de intolerancia y partidismo. Pero hay un dato objetivo: desde el primer momento, Casado compró la idea de Vox según la cual el pacto entre Sánchez e Iglesias, factible con la abstención de ERC, dio lugar a un “Gobierno ilegítimo”. Esta visión tan restrictiva de la democracia forma parte de la política española desde hace años. Ha protagonizado la principal guerra cultural polarizadora de nuestra democracia: inspirada por FAES con la ayuda de un formidable ejército periodístico. Sirvió para avergonzar al PSOE de Zapatero (que había intentado negociar el final de ETA con algunas concesiones, menos de las que había ofrecido Aznar). Sirvió, en la renovación del Estatut, para terminar de empujar el nacionalismo catalán moderado hacia el precipicio del procés . Creó el ambiente ideal, durante la gestión de la crisis financiera, para fomentar un rechazo excluyente del malestar social que los indignados expresaban. Ha triunfado con las interpretaciones restrictivas de la Constitución del TC y el TS.


Paradoja: la restricción constitucional gana la batalla cultural, pero debilita a la derecha

Ahora bien: el radicalismo retórico con el que se expulsa a casi todo el mundo de la Constitución ha generado una lógica integrista que ha favorecido la aparición de una derecha radicalizada. El fenómeno es similar al que se ha producido en el interior de la corriente independentista: el integrismo gana, pero, al mismo tiempo, divide. Es paradójico: la interpretación restrictiva de la Constitución ha ganado la batalla cultural, pero ha debilitado a la derecha.

No sé si Vox sacará beneficios de la moción (popularizar a Garriga; generar una ola de sorpasso al PP). Lo que es seguro es que contribuye a empujar a la derecha española hacia el modelo iliberal que está de moda en Occidente, con las honorables excepciones del núcleo duro de la Unión Europea. Mientras los hospitales tienden de nuevo a colapsarse, mientras se cuece una destrucción histórica de la economía, más de una mascarilla lanzada al modo de Trump planeará metafóricamente estos días por el Congreso de los Diputados.

Products You May Like

Articles You May Like

Cómo lograr vender rápido tu piso a pesar del coronavirus
Michael John Treanor: el ruso inglés con alma española
La España del “No pasarán”
El Delta necesita otra acción de urgencia tras la borrasca
La OMS desaconseja el uso de mascarillas durante la actividad física intensa

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *